Definitivamente; ECOHOUSING

Vivienda Colaborativa III, ¿La contrakultura como “Gancho inmobiliario” ?

Bienvenidas a nuestro encuentro semanal sobre “Vivienda Colaborativa”.

Hoy analizo la relación entre el concepto original (Colectividad para un bien común) y el valor “inmobiliario” que se le está atribuyendo.

Mi intención es la de aclarar, clarificar y colaborar a que no exista confusión ni paralelismo entre ambos sectores pues; según lo que representa para mí; resulta ser, precisamente, una alternativa de vida a la idea de vivienda clásica que se nos ha sido impuesta; incluyendo obviamente; el valor capitalista.

Vivienda Colaborativa y oferta inmobiliaria; dos mundos distintos.

La opción de V.C. se está relacionando con el sector mobiliario alegando que resulta ser “Una revolución para dicho sector porque supone poder vender, comprar o alquilar sin intermediarios, tanto la vivienda habitual como la vacacional. Resulta muy lucrativa, siendo usada por un 15% de personas en Europa y un  19% en España, estando en alza. Así, hay plataformas de economía colaborativa que se dedican al sector inmobiliario y herramientas en Internet que permite a “la persona propietaria” y a “inquilinos con espacio libre” elegir entre quienes responden a la oferta; a la compañía de piso. También permite el alquiler breve, por poco tiempo e incluso intercambiar casas por temporadas, en diferentes países.”

https://www.huellasbysareb.es/inmobiliario/economia-colaborativa/

Discrepo totalmente. La finalidad de la V.C. es unir a personas afines para un bien común, el enriquecimiento e entendimiento entre sus componentes, que suelen compartir principios, valores e ideología. “El valor es la convivencia positiva y común  y no el de su infraestructura, su precio o temporalidad eventual.

Se intenta pues; convertir un valor SOCIAL y HUMANO, RELACIONAL y COMUNICATIVO, COLECTIVO y CONVIVENCIAL, en un tema inmobiliario y capitalizarlo tanto como se pueda.

En la V.C. no suele haber “Título de propiedad, alquiler, venta ni compra” y mucho menos ser éstos lo relevante. Un grupo de personas comunes y con mucha afinidad se juntan y pueden obtener una cesión, okupar o alquilar a una administración pública. También existe la posibilidad de comprarla conjuntamente, pero insisto; ni en esta modalidad toma mayor relevancia la “propiedad compartida” que la “BUENA CALIDAD DE LA CONVIVENCIA”. Se busca un espacio común para iniciar una convivencia constructiva, enriquecedora y gratificante. Obviamente el factor tiempo es importante, pues trata de “asentar y quedarse” y no de período vacacional.

Por ello; ese espacio y la modalidad con la que es adquirido, NO es lo fundamental. De hecho; en muchos casos la vivienda requiere de mejoras o adaptabilidad que el grupo realiza como parte de su vida en común.

EL VERDADERO FENÓMENO y REVOLUCIÓN está en el NIVEL RELACIONAL; las personas que rechazan formas de relación basadas en competitividad, egos, disputas, envidias y posesiones, consumismo compulsivo y vida acelerada; buscan a otras que estén en el mismo proceso personal para iniciar una forma de relación basada en la convivencia gratificante y respetuosa, para seguir creciendo individual y colectivamente. Además el concepto de V.C. suele incorporar la posibilidad de capacitación y desarrollo de actividades artísticas, manuales, artesanales o similares; con lo que al trabajo relacional se une el de la capacitación y vida activa.

VIVIENDA COLABORATIVACOHOUSINGECOHOUSING

Al principio de este espacio informé de que “VIVIENDA COLABORATIVA” sería la traducción castellana de “Cohousing”.

Aún sin que se conozca mucho el concepto; llega otra variable; el “ECOHOUSING”; la añadidura de la letra “E” al inicio de la palabra, supone toda una mejora del concepto; “Tendencia  inspirada en la necesidad de volver a respirar aire puro y vivir en comunidad y de compartir vivienda en la naturaleza pero con prácticas sostenibles y respetando el entorno.”

https://ecovamos.com/ecohousing/

He de agradecer pues que la letra “E” clarifique y concrete mucho mejor el concepto; alejándolo del sector inmobiliario al cual no pertenece y encuadrando la definición dentro de lo relacional y ambiental; que es en el que se ubica incluso si fuera en la ciudad, pues para cuidar el entorno no hace falta trasladarse a lo rural.

Añade también la actividad como mencionaba anteriormente; …”No por falta de opciones laborales sino todo lo contrario: para rediseñar su vida laboral, en una nueva filosofía de vida, Volver a disfrutar de las cosas sencillas y huir del ritmo frenético de las ciudades“.

https://ecovamos.com/ecohousing/

(Ya mencioné en este blog el concepto “Tining living”; que viene a representar estos valores. Recordemos que este concepto se fundamenta en adaptarse a espacios pequeños, dándoles mucho encanto, evidenciando que el valor está en prescindir de cosas y adaptarse)

El concepto “Slow Living” también está relacionado con la V.C. dentro de propuestas alternativas que nada tienen que ver con el sector inmobiliario y que suponen además, una ruptura con el mundo empresarial, capitalista e especulativo.

El slow living, se adapta a cada uno de manera diferente. Es un movimiento que promueve un estilo de vida en el que podamos imponer nuestros tiempos y ritmos, nos invita a reflexionar y vivir la vida de manera más consciente; priorizando aquellas actividades que disfrutamos hacer y aprendiendo a conjugarlas con nuestras obligaciones labores y/o académicas…”

https://vanguardiasustentable.com/slow-living-vivir-despacio-en-un-mundo-que-va-rapido/

CONCLUSIONES

La tendencia de absorber el concepto de V.C. o COHOUSING y llevarla al sector inmobiliario es algo que ya se está haciendo y es necesario volver a informar, como pasa con tantos otros conceptos (Feminismos, anarkismos, comunismos.…) de lo que es y de lo que NO ES una Vivienda Colaborativa.

Resulta algo indignante tener que clarificar alternativas/ideologías que son manipuladas y usadas por el poder capitalista con una aparente normalidad, facilidad e impunidad.

Desde los principios de la V.C. a las personas que buscamos y organizamos alternativas de vida más sanas y menos consumistas; se nos ha llamado “perros flauta, hippyes, anti sistema, etc…” y a nuestros hogares; “comunas”. Si así nos sigue viendo mucha gente que no nos conoce…..¿Acaso ahora formamos parte de un sistema capitalista y hemos descubierto “la gallina de los huevos de oro” para el sector inmobiliario, formando parte de él, e enriqueciéndonos en y del mismo?

NO. Carece de toda coherencia.

El capitalismo ha “adoptado” esta alternativa de vida y lo ha moldeado a su antojo pero desde luego; las personas que residimos en V.C. lo hacemos por principios y valores y no por resultar más lucrativo ni capitalistamente revolucionario.

Primera discrepancia: EVOLUCIÓN EMOCIONAL

Lo que nos lleva a seleccionar a personas afines y complementarias para convivir juntas en un espacio común es una evolución emocional que requiere de un proceso de cuestionamiento, preparación y ruptura con la forma de vida impuesta.

La evolución emocional es un estado superior al que se llega decidiendo dejar atrás apegos, cosas materiales y emocionales que nos atan y limitan para alcanzar una vida más sana, tranquila y muy rica a nivel social.

No es nada fácil y requiere decisión, firmeza, aceptación de duelo, resistencia, esperanza, gestión del dolor emocional, superación de elementos de presión, positivismo, desarraigo, conocimiento personal, corrección de dinámicas y actitudes propias que son negativas, dejar atrás y finalmente…romper. Dejar de vivir con violencia y prisa para empezar a vivir con amor y calma. Esto solo se consigue rompiendo y dejando atrás, pues en el modo de vida impuesto no es viable. Pero lo más importante es que solo puede alcanzarse después de haber realizado este difícil y doloroso proceso emocional; que incluso puede durar toda una vida.

Una vez elaborado todo este intenso proceso y decidida la ruptura, llega el paso siguiente; encontrar a otras personas que estén en el mismo punto del proceso; pues la convivencia y las relaciones humanas sanas son la meta de esta alternativa vital; dejar de convivir con personas que no sacan la mejor parte de nosotras fue el detonante inicial de todo.

Así, las personas que vivimos en una V.C. y han sido etiquetadas de “hippyes, perros flauta y anti sistema” entre otras perlas; son personas inteligentes, asertivas, fortalecidas, maduras, responsables, activas, dinámicas, creativas, sociables, desobedientes, porque han desarrollado su capacidad de relación y convivencia sanas. Se han preparado para ser tolerantes, empáticas y respetuosas, expresar y comunicar desde los afectos y la humildad, compartir, aprender y enseñar, conocer y avanzar, investigar y descubrir, desaprender y dejar ir. Y todo esto tiene el fin de poder relacionarse con otras personas con la misma actitud y sentir. Quedarse, asentarse y crear una convivencia que supone el crecimiento personal y colectivo.

Los afectos no son cosa de gente anti sistema; sino de personas evolucionadas emocionalmente; pues para dejar de relacionarnos con odios, violencias y conflictos y empezar a relacionarnos con afecto es preciso que éste salga desde dentro; resolviendo los conflictos internos en primer lugar. Algo que no todo el mundo desea o ni siquiera se plantea y que es extremadamente difícil de alcanzar sin cuestionarse el modo de vida y de relación; puntales de la V.C.

No se trata de vivir en oposición ni en contra de nada sino todo lo contrario; se trata de reconstrucción interna y personal para llegar a la colectiva, desde el equilibrio y la salud emocional y mental.

Nada tiene que ver la sanación emocional con “Lo esotérico o el chamanismo, ni el pacifismo constante”; También hay que aprender a defenderse y a defender la unidad cuando es preciso.

Los afectos y las emociones equilibradas y desarrolladas son, precisamente; la base de la psicología y por lo tanto; de la ciencia. Hace ya muchos años que se substituyó aquello de “coeficiente de inteligencia” por “inteligencia emocional”.

Dejemos pues de estigmatizar, tergiversar y etiquetar a alternativas vitales que caminan hacia el entendimiento y la cohesión.

Las personas empoderadas y unidas son las que realizan los cambios y el mundo evoluciona gracias a los cambios.

Segunda discrepancia: Temporalidad

Por lo anteriormente expuesto; se evidencia que el Cohousing o Vivienda Colaborativa radica en el asentamiento de personas afines; precisamente en la convivencia habitual y no atemporal o esporádica.

Tercera Discrepancia: Compra, venta o alquiler

Son las opciones menos usadas pues por lo general, se busca una infraestructura que se pueda mejorar, ampliar y adaptar a las actividades inherentes al modo de vida colectivo. A menudo es un espacio que se rehabilita y se recupera de su anterior abandono y que disponga de terreno, pues la permacultura suele estar incorporada en casi todas las V.C.

Lo ideal sería avanzar en la obtención de cesiones de estos espacios; opción contrapuesta a compra, venta y alquiler. Conseguir más cesiones desde las administraciones públicas es un avance y un reconocimiento del valor de rehabilitar y recuperar un espacio abandonado para convertirlo en uno nuevo vivo, activo, dinámico y cuidado por un grupo de personas preparadas, sensibilizadas y responsables que lo convierten en hogar colectivo.

Cuarta discrepancia: Capacitación

La V.C. supone una oportunidad de capacitar a todas las personas que la componen. Se trata de una vida dinámica y activa, donde se diseñan actividades para estar activa física y mentalmente, mejorar el espacio,  implantar actividades de auto gestión, alimentar la creatividad, comunicación y expresión y lo más importante, para que todas sus integrantes descubran, exploren y desarrollen sus capacidades; pues el modo de vida del que hemos formado parte solo nos impuso “trabajar y producir”y no nos motivó a “aprender a hacer lo que nos gusta”, valor imprescindible para estar activa y desarrollar la auto satisfacción, descubriendo nuevos campos, áreas y competencias, habilidades y posibilidades personales, al margen de la edad, sexo o condiciones físicas. También se aprende a “hacer lo que menos nos gusta” o a asimilar que es necesario para progresar individual y colectivamente; como mantener la paciencia, mediar conflictos, llegar a acuerdos, mantener el orden y la limpieza de espacios comunes, etc…

RESUMEN

Esta extensa reflexión me lleva a dejar de utilizar la palabra “Cohousing” e incorporar la de “ECOHOUSING” cuando no se entienda su versión castellana de Vivienda Colaborativa.

También me lleva a incorporar el concepto “Slow Living” que para mí; es intrínseco al de V.C.

Creo que es imprescindible que no nos dejemos confundir y que sigamos elaborando nuestro proceso personal para unirnos con las personas afines y comunes con las que convivir juntas en un bonito y sano proyecto común que a la vez, resulta ser para un bien que también es comunitario.

Como siempre os digo y seguiré diciendo;

Os aúllo. Acudid a mi aullido. Tenemos mucho y bonito por hacer.”

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s