A propósito de Valdenoceda

Arrojando luz y esperanza

A raíz del homenaje a los represaliados del Penal de Valdenoceda realizada este mes de abril de 2019 no puedo evitar sentir emociones dispares…..la inmediata tristeza solo imaginando el dolor y desesperación tanto de los represaliados como de sus familias, la muerte provocada, inducida, gratuita. Tristeza, dolor. Llanto. Cuando paso por delante de ese edificio no puedo detenerme ante él. Percibo ese penar y resulta muy doloroso.
Por otro lado; al oír ciertos comentarios referentes a «Ir hacia atrás» o «Recordar desgracias» me doy cuenta de que la misma mentalidad de los que reclutaban, de los que acusaban y sentenciaban, sigue viva, intentando que olvidemos y también que nos confundamos, tergiversando el derecho a la identidad y al descanso, a la despedida y al duelo con el paternalismo y dramatismo gratuitos….
Por último y no libre de esa tergiversación, viene a mi mente la posible imagen de cuando fueron a buscarles en Valdenoceda para trabajar en La Engaña y no puedo evitar recordar ese momento de cierta película dónde un hombre intenta salvar vidas vendiendo cosas…..y me invade la pregunta…..«Por qué no fueron todos….Por qué no pudieron ir más….
De esa impotencia y tristeza renace la felicidad y esperanza pensando en los que pudieron ir, aquellos penados republicanos que llegaron hambrientos y congelados a La Engaña Sur….aquellos que pudieron sobrevivir, redimir su condena, crear o aumentar familia, recibir el sol en sus rostros, trabajar al lado de obreros no penados, comprar en el economato, y salir de la obra vivos, recuperados y libres. Porque en La Engaña Sur no había tuberculosis, hacinamiento ni chinches. Aunque los de siempre sigan insistiendo en que hacían trabajos forzados y que también La Engaña fue un lugar de esclavitud…Ahí tengo la voz de los testimonios, que es la única que cuenta la verdad; la vida de esos hombres y mujeres que trabajaron y vivieron en La Engaña, como una comunidad, y una esperanza.
Aunque sigo recordando a aquellos que se quedaron en Valdenoceda y preguntándome por qué no vivieron….Por favor; cuándo escuchéis a alguien decir «Tanta obra en La Engaña para nada»…corregidles; No fue para nada. Más allá de una oportunidad laboral, económica y de formación para los chavalucos de la región y de muchas provincias de España; fue una salida y la única esperanza para más de 100 penados de Valdenoceda.
A eso no le llamo yo «Obra en vano», para mí sí llegó un tren a La Engaña Sur; el tren de la libertad, identidad y esperanza.» Y sigue ahí.

En memoria de todas y todos.
Dúnia, 13 de abril de 2019

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Acerca de Dúnia

Libertaria Diplomada en Trabajo Social, Fundadora y Presidenta de ASHEF. -Captadora de mujeres decididas a dejar de ser invisibles y de sobrevivir resignadas-
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