Una estación de tren no es un lugar cualquiera. Es un ETERNO templo de emociones.

Templo de emociones

Las estaciones eran puntos neuralgicos que generaban empleo y prosperidad a miles de personas

Hacían posible el  crecimiento económico con el trasporte de mercancías

Eran lugares de felices encuentros y tristes despedidas

De inicio y fin, nacimiento y muerte

De conspiración,  opresión, rebelión y huida.

Eran lugares llenos de vida, gente, vapor, ruido, acción.

Los trenes acercaban a gente de tierras lejanas

Cuantos vagones trasportaron a inocentes a su triste final…

Y cuantos otros hacia su libertad

A los trenes también se subían refugiadas y refugiados, hambrientxs, cargados hasta no poder, apostando por una vida digna en tierra desconocida y hostil. Refugiadxs….

Nacían amores, pasiones y reencuentros con seres amados…

Los trenes supusieron el poco alimento para esta España en tiempos difíciles….el maquinista pitaba avisando de que se lanzarían esos duros panes a la gente hambrienta….no había más, ese día al menos comerían el pan endurecido. Gracias al maquinista. Acción solidaria entre gente desconocida.

Arte. Música, Retrato, Cante, Poesía….los andenes también eran lugar de artistas….

Gente sin techo, pobreza, limosna, enfermedad, heridas, lisiadxs….la gente que la sociedad no quería ver también tenía su lugar en los andenes…

Discriminación entre la clase alta y la menos alta, vagones para gente de alta estirpe y gente sentenciada….política, partidismo, fascismo, república, resistencia, libertad….

La vía se abría camino entre senderos imposibles de franquear, suponían un camino, una dirección, un conducto.

Los túneles….además de para que pasaran los trenes, albergaban misterios y trapicheos en su oscuridad. A menudo hemos de pasar por un largo y oscuro túnel para llegar a nuestro destino.

La última estación, la última parada, no perder el tren, coger el último tren, cambiar de vía, el tren de la libertad, reloj, viaje, suicidio, accidentes, principio, fin, recomienzo, desesperación,  júbilo,  tiempo….amor, desamor, duelo, reencuentro, invasión, vida, muerte, esperanza…resistencia….DESTINO A…subir, bajar, apearse, correr, esperar, sudar, pasar frío, viaje, maletas, adiós, bien venida….una posibilidad….

Nadie puede negar que las estaciones de tren eran sin duda, templos de emociones. todas las emociones son buenas; señal de que estamos vivas, vivos y sentimos.

Aunque no llegara ese tren…parte de estas emociones siguen en La Engaña….por y para siempre….Claro que solo pueden sentirlas las personas que conectan y saben escuchar….shhhh…..escucha…

Me he subido al tren. Hacia La engaña Sur. Allí nada acabó. Todo recomienza, revive, brilla, late. Subí al vagón de la esperanza, viajé por la vía del olvido y me apeo en mi destino: vivir digna y libremente. Todas y todos hemos de elegir nuestro vagón y trazar el destino que nos apetece. Hay que hacerlo solas, para llegar al punto donde hay más gente intentando recomenzar……os espero allí, enriqueciéndome de emociones.

te subes?

Dúnia, 9 julio 2016

Templo de emociones

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Acerca de Dúnia

Libertaria Diplomada en Trabajo Social, Fundadora y Presidenta de ASHEF. -Captadora de mujeres decididas a dejar de ser invisibles y de sobrevivir resignadas-
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